"Todo tiempo pasado fue anterior" chiste que me enseñó el Chucho cuando hablamos de las cosas que nos gustan de "la vida de antes" cuando encontramos cháchara en la calle y nos ponemos a platicar de que si algo así o asá tuvimos, vimos, supimos...
Gracias a que soy la hija menor de mis papás, mi tiempo de ser hija está inundado de todas las anécdotas que me contaban (experiencias más cercanas a la advertencia y al consejo) fue que descubrí mi afición a la historia y a la crónica de todo tiempo y entorno.
Luego como alumna que no destacaba en calificaciones me daba el gusto de relajarme mucho en clase y poner atención deadevis y no porqué en serio fuera buena estudiante. Esto en parte porqué en casa, no me obligaban a estudiar, mis padres algo experimentados en el ejercicio de la paternidad no me exigían o mejor dicho, mi papá autoritario y estricto con mis hermanos no lo fue conmigo porqué era la chiquita y con besos, abrazos o con reírme de todo lo que me contaba me lo ganaba.
Tras! Pobrecitos de mis carnales.
Ayer viernes afuera de la escuela de mi chavalin encontré una vendedora de dulces "tipicos" conseguimos un gaznate y una duquesa. Entre que le tomaba la foto y me lo jambaba me quedé pensando que esos eran "los dulces de antes", antes de que los colorantes y edulcorantes plagaran la industria del dulce.
Cuánto trabajo, cuanta experiencia hay que tener para saberle el punto al azúcar, técnicas antiguas salidas de algún convento que algún aguzado aprendió... en fin, el tiempo pasa y aún en la ciudad con algo de suerte podemos encontrar herederos del profundo saber detrás de la elaboración del merengue.
Si, es mucho azúcar.
Qué maravilla la historia detras de la caña de azúcar.
¿quién puede imitar el pregón del merenguero?

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